Pastillas contra el dolor ajeno

Despues de tanto que se habló en pro y en contra de la iniciativa de “los arremangados” por las victimas de las minas antipersona, a algunos nos quedo un sinsabor con respecto a las campañas sociales y su función real de lo que se puede lograr. Al principio, se consideró que era dinero y esfuerzo perdido que sólo cumplia un papel de “paños de agua tibia” a un problema que necesitaba mucho más.  Muchas críticas recibí con mis comentarios, en los cuales , la mayoría me preguntaba que estaba haciendo yo. En realidad no estaba haciendo nada por estas personas y decidí quedarme con mi cargo de conciencia  y no volver a opinar sobre el tema; finalmente, como alguien opinó, por lo menos alguien creaba conciencia con respecto a la problematica, lo cual parecia ser lo único que uno , como un ser humano normal, sin mayor poder social, podia hacer.

Quisiera compartir con ustedes este video, porque gracias a el he vuelto a pensar que las campañas sociales pueden ir más allá de un gesto en contra de lo que nos indigna,  que tenemos hoy , mas que nunca , el poder de convocatoria para generar acciones que solucionen problemas. Somos un país que se ha acostumbrado a que quejarse es la única forma de responder ante un problema, pero este caso que les adjunto ,  me hace pensar que definitivamente hay mucho más por hacer.