Consejos para afinar tu oído musical (y así enriquecer tu vida)

 lo largo de la historia compositores musicales de notable relevancia, como el alemán Robert Schuman, sugerían a los principiantes algunas premisas para “educar el oído”. Pero, ¿qué implica una actividad como esta? El libro Music: Ways of Listening, el cuál se ha convertido en un clásico sobre el tema, explica las distintas vías prácticas, en su mayor parte enfocadas en el desarrollo de la atención, para mejorar la escucha y el disfrute de la música.

Aprender a escuchar música podría parecer una habilidad nata, la cual únicamente requiere de nuestra presencia física en un contexto musical. Pero, escuchar realmente, demanda un cierto entrenamiento que aumenten nuestra sensibilidad auditiva. A continuación algunos consejos incluidos en esta obra:

1. Tratar de escuchar estéticamente todos los sonidos: disfrutar con atención los sonidos del ambiente, te permitirá que cualquier manifestación sonora, por ejemplo un claxon, pueda ser significativa y expresiva – incluso armónica y bella.

2. Desarrolla un sentido del tiempo en la estructura de la obra: las canciones tiene una disposición particular, aprender a ubicar sus distintos momentos es importante.

3. Desarrolla tu memoria musical: tratar de recordar patrones musicales en la misma canción te ayudará a entender las composiciones.

4. Para estudiar y leer sobre música deberás aprender algunos conceptos técnicos que te ayudarán a comprender ciertas piezas.

5. Desarrolla la concentración musical: En piezas largas trata de encontrar momentos referenciales que te ayuden a comprender en qué lugar de la canción estás.

6. Intenta escuchar objetivamente y sin pasiones: concéntrate en lo que está ahí y no en lo que quieres que esté.

7. Escucha englobando tu conocimiento: cuando escuches una pieza remítete a su contexto social, económico e histórico –esto enriquecerá la experiencia.

Es importante escuchar la música prescindiendo de expectativas y con oídos “frescos”. También resulta práctico eliminar nuestros prejuicios ante los distintos géneros musicales, y recordar que aquellas piezas o estilos que en algún momento nos desagradaban podrían gustarnos en otras etapas de la vida.

Dedicar tiempo a escuchar música prescindiendo de actividades paralelas, puede ayudarnos a centrar nuestra atención en los estímulos del presente. En resumen, la focalización de nuestra atención y una actitud abierta para percibir con mayor nitidez, son la clave de una experiencia musical más enriquecedora, que indudablemente repercutirá de manera positiva en otros aspectos de tu vida. Recordemos la advertencia de Platón al respecto: “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”.